La escritura científica

Este documento es una actualización del Prólogo del Libro de Ponencias y Comunicaciones del XXXII Congreso Nacional de Enfuro, escrito en colaboración con Adolfo Romero Ruiz.

Es una cuestión incontrovertible que nuestra profesión produce literatura. En muchos casos, literatura de calidad, de mucha calidad. Pero es preciso conocer las reglas básicas del juego, para poder participar en él con garantías de éxito.

La escritura científica supone, por un lado, la difusión de los conocimientos obtenidos a partir de la investigación y, por otro, dotar de un contenido científico a nuestra disciplina, contribuyendo a su consolidación como ciencia de los cuidados, y cuyo último fin ha de ser proporcionar evidencias (pruebas) que puedan cambiar la práctica clínica con una base científica y de calidad.

Ello nos obliga a comentar diversos aspectos, que incluyen la “salud” de las publicaciones enfermeras, entendiendo por ello la capacidad de gestionar, distribuir y divulgar el conocimiento enfermero. Y para ello nos centraremos en las publicaciones en español, ya que de manera ancestral nuestra profesión, salvo excepciones, ha publicado sus experiencias y trabajos fundamentalmente en nuestro idioma.

La salud de una publicación científica la mide su aceptación en la comunidad científica en la que se desarrolla. De las diversas formas existentes para medirla, la más aceptada es la del estudio de su Factor de Impacto ® si se trata de revistas incluidas en ISI Web of Knowledge, que incluye fundamentalmente revistas editadas en inglés (accesible desde http://www.accesowok.fecyt.es/, gracias a un acuerdo con el Ministerio de Ciencia e Innovación, ya que es una web con coste económico), o del Índice de Repercusión Cuiden (Fundación Index), accesible desde http://www.index-f.com/, gratuito y con publicaciones en español y portugués que engloban todo el espacio científico iberoamericano. Este tipo de parámetro mide la difusión de determinada publicación relacionándola con las veces que es citada por autores en otras publicaciones. Estos indicadores bibliométricos no están diseñados para evaluar los artículos en particular, si no para clasificar las revistas en los que éstos se publican.

Cuiden citación, por ejemplo, obtiene su información bibliométrica de los estudios que el Grupo de Estudios Documentales de la Fundación Index viene realizando desde hace más de una década. Estos estudios se basan en el análisis de las citas bibliográficas referenciadas en un conjunto de revistas seleccionadas, que llamaremos revistas fuente, de entre el conjunto de revistas de enfermería indexadas en Cuiden. Se realiza una revisión de todas las citas y se seleccionan aquéllas que pertenecen a revistas de enfermería, de lo que resulta un índice de revistas de enfermería citadas por las revistas fuente. Se trata del conjunto de revistas consumidas por los autores que han publicado en las revistas fuente para fundamentar y redactar sus trabajos. Por tanto, de las revistas visibles que terminan definiendo el conjunto de revistas citadas de entre todas las citables, que suponen evidentemente un número más amplio (1).

En España, la primera base de datos creada fue el IME (Índice Médico Español), creada en 1971 por la Universidad de Valencia en colaboración con el CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas). En ella se recoge la producción bibliográfica española en Ciencias de la Salud. La historia de las bases de datos específicas de Enfermería en España es más reciente, teniendo que esperar hasta finales de los años 90. Con respecto a la enfermería, podemos encontrar:

CUIDEN, (Cuidados en Enfermería), elaborado por la Fundación Index de Granada, fue una de las primeras bases de datos especializadas en la producción científica de Enfermería escrita en español, desde hace unos años también en portugués.

CUIDATGE es elaborada por la Biblioteca de Enfermería de la Universitat Rovira i Virgili (Tarragona), agrupa todas las revistas de las que la biblioteca dispone desde 1993.

BDIE (Base de datos de Investigación en Enfermería en España) es elaborada por el Instituto de Investigación Carlos III (2).

SciELO (Scientific Electronic Library Online) para la publicación y difusión electrónica de revistas científicas, su origen y evolución, su metodología, componentes, servicios y potencialidades, así como su implantación en España. Con 15 países participantes, que suponen 10 portales certificados y 5 portales en desarrollo, en Diciembre de 2011 SciELO.org recogía 905 Revistas, 23.994 Fascículos, 353.261 Artículos, y 7.456.634 Citas.

ENFISPO (Enfermería, Fisioterapia y Podología) en la que se permite la consulta al catálogo de revistas en español que se reciben en la Biblioteca de la Escuela de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid. Las bases de datos internacionales con mayor presencia enfermera son CINAHL y Medline (Pub Med) (2).

Para nuestra disciplina, estas dos últimas bases de datos y CUIDEN son quizá las que incluyen mayor número de publicaciones enfermeras. En este sentido, CUIDEN es en el Espacio Científico Iberoamericano lo que CINAHL en el anglófono. También es preciso tener en cuenta que en los últimos años ha cobrado un importante protagonismo Scielo, proyecto cooperativo para la difusión de la ciencia con importante implantación en castellano y portugués (3).

También nos será de gran utilidad la consulta al Centro Colaborador Español del Instituto Joanna Briggs para los Cuidados de Salud Basados en la Evidencia http://www.evidenciaencuidados.es/; este Instituto forma parte de la Colaboración Internacional Joanna Briggs y se encuentra ubicado en la Unidad de coordinación y desarrollo de Investigación en Enfermería, en el Instituto de Salud Carlos III. Desde aquí podemos consultar las Guías de Buenas Prácticas en Enfermería, de la RNAO (Registered Nurses Association of Ontario), traducidas al español.

Hay espacio donde publicar, hay manera de superar nuestra habitual carencia en el manejo de la lengua inglesa, queda por conocer qué reglas hay que cumplir para conseguir nuestro objetivo.

Estas reglas son las normas internacionales de publicación en revistas científicas, que son consideradas como el patrón para estructurar los trabajos y para referenciar correctamente los artículos consultados para su elaboración. Resulta imprescindible acogerse a ellas, porque en caso contrario por ejemplo, sería prácticamente imposible ampliar conocimientos consultando la bibliografía citada si cada autor decide hacerlo de la manera que le resulta más cómoda o más sencilla. Se trata de normas creadas por consenso de expertos que la comunidad científica toma como suyas y las publicaciones se afanan en incluir entre los requisitos solicitados para la aceptación de los manuscritos recibidos. Las conocemos como Normas de Vancouver.

El organismo encargado de regular este tipo de condiciones es el ICMJE (International Council of Medical Journals Editors, Comité Internacional de Directores de Revistas Médicas http://www.icmje.org), que se reúne anualmente y cuyas recomendaciones son seguidas por la práctica totalidad de publicaciones científicas internacionales y se conocen globalmente como Normas de Vancouver, porque el ICMJE se reunió informalmente en Vancouver, Columbia británica, Canadá, en 1978 para establecer las directrices que en cuanto a formato debían contemplar los manuscritos enviados a sus revistas.

Aunque la web se edita en inglés, los documentos elaborados y sus correspondientes actualizaciones son publicados de manera periódica, convenientemente traducidos, por revistas españolas e iberoamericanas. La última actualización en español proviene del año 2010 y la podéis consultar en los Links adjuntos.

La creación y desarrollo de revistas científicas de enfermería, pueden considerarse hechos relativamente recientes, que han estado muy ligados a la historia y evolución de la enfermería como disciplina que se imparte en un contexto académico. Como para cualquier ciencia, las publicaciones periódicas suponen elementos imprescindibles a la hora de establecer estrategias de comunicación de la información científica (4).

Publicar y difundir conocimiento, referenciarlo correctamente, construir ciencia con seriedad y rigor. Con estos instrumentos seguiremos creciendo como disciplina y como profesión.


Francisco Milla
Secretario General A.E.E.U.

BIBLIOGRAFIA

1. Gálvez Toro A, Amezcua M, Hueso Montoro C. CUIDEN Citación y la valoración de las publicaciones científicas enfermeras. Index de Enfermería [Index Enferm] (edición digital) 2005; 51.Disponible en <http://www.index-f.com/index-enfermeria/51/7090.php> Consultado el 13/12/2011
2. Sobrido Prieto, M; Sobrido Prieto, N; González Guitián, C; Pichel Guerrero, MJ; García Sánchez, MM; Prieto Díaz, A. Revistas españolas de Enfermería en bases de datos nacionales e internacionales Index Enferm (Gran); 2005, Año XIV(48-49):74-77
3. Redacción Evidentia. Evidencias sobre la existencia del Espacio Científico Iberoamericano. Se cita, luego existe, dice Kuhn. Evidentia. 2007 may-jun; 4(15). En http://www.index-f.com/evidentia/n15/344articulo.php , ISSN:1697-638X. Consultado el 13 de Diciembre de 2011
4. Jiménez Hernández, J A ; Ayuso García, M D ; Murillo Murillo, R ; Guillén Ríos, J F .Evolución de las publicaciones periódicas españolas de enfermería. Index Enferm [online]. 2007, vol.16, n.56, pp. 73-78. En http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&;pid=S1132-12962007000100018. ISSN 1132-1296. Consultado el 13 de Diciembre de 2011


 

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